¡Complementos veraniegos!

Así es, el verano finalmente ha llegado, y para mí ha sido el segundo del año, eso significa que este año he pasado doble calor, he tenido gasto doble de aire acondicionado y sobre todo, ¡he tenido el doble de patrones veraniegos para hacer! : D.

Como ya dije en mi primer post veraniego de este año, durante estas épocas calurosas lo mejor es utilizar fibras de plantas como el algodón o el bambú. En este segundo verano quise probar también con varias cosas que no había hecho nunca: utilizar hilo, utilizar ganchillos pequeñitos y aprender a hacer filet.

Hay mucha gente que se extraña cuando me ven tejiendo en verano porque creen que solo se teje en el invierno y que los accesorios y ropa deben ser de frío. Por eso, dedicaré este post a 3 complementos veraniegos que pueden hacerse, con las fibras que hablamos antes, sin el peligro de que tus manos se vuelvan uvas pasas del calor.

Crochet veraniego

Chal Eolande (Eolande Shawlette)

Patrón

Debo admitir que soy una persona a la que le gustan los retos y por eso puede que no sea imparcial, pero este proyecto ha sido el más satisfactorio que he hecho hasta ahora. La técnica con la que se hace es llamada “filet crochet” y es algo que más de uno habrá visto en una mesita en casa de su abuela. El filet crochet consiste en una cuadrícula donde hay cuadros llenos (3 PA) y cuadros vacíos (1PA, 2 cad, 1 PA).

Cuando empecé con esto del crochet recuerdo haber jurado no coger un ganchillo menor a 2 mm pero el tiempo me hizo tragarme mis palabras y este chal lo hice con una ganchillo de 1 mm (!). La fibra escogida fue el Cébélia 10 de DMC y solo necesité  2 ovillos y medio de color beige (739).

Si nunca has hecho filet crochet, como yo, el chal requiere que le des tu atención en un 100%, no hay tiempo para aburrirse porque cada una de las vueltas es completamente diferente a la anterior. Para alguien con experiencia previa puede que sea un nivel intermedio pero si no es tu caso, yo diría que es un nivel experto. Pueden ver en la foto siguiente el proceso desde una esquina pequeña hasta el chal terminado.

Me tomó un mes entero dedicándole bastante tiempo diario para poder terminar el cuerpo y cuando creía que finalmente había terminado me di cuenta de que tenía que enhebrar más de 1000 cuentas una a una en el hilo y casi que tiro la toalla, pero prometo que luego todo vale la pena.

¡Este proyecto está muy recomendado para alguien con ganas de algo diferente y un gran reto!

 

Poncho Minty Fresh

Patrón

Una de mis metas para este segundo verano era hacerme un poncho veraniego y finalmente pude tacharlo de mi lista. Este es un patrón de nivel fácil muuuy rápido y sencillo de hacer. Las instrucciones son repetitivas y puedes ajustarlo al largo que quieras. Además, luego puedes coserlo y dejarle el cuello más cerrado o abierto según prefieras.

El diseño del poncho es muy fresquito en sí mismo y más aún si lo haces con un material ligero como el Panamá de Katia. Aunque debo decir que este algodón se abre demasiado para mi gusto, pero si logras aprender cómo manejarlo, es bastante ligero y fresco. Para este proyecto me gasté 4 ovillos en un hermoso color melocotón (41) y lo hice con un ganchillo de 3 mm.

Este proyecto es bastante recomendado por su sencillez y por lo rápido que se puede hacer.

 

Chaleco Light as Air

Patrón

Como bien dice su nombre, este chaleco es extremadamente ligero. Después de terminar con el Chal Eolande me di cuenta de que me sobraban 2,5 ovillos y que no sabía qué hacer con ellos, así que decidí comprar ovillos del Cébélia 10 en color naranja y marrón (946 y 434) y con estos 4 ovillos y medio pude hacer este chaleco.

Este chaleco es de nivel fácil y es el proyecto perfecto para hacer en el autobús o en un momento en que no puedes estar mirando el patrón. El proyecto podría ser muy aburrido porque tienes que hacer más de 60 grannies pero lo que hace que nunca pierdas la motivación es que vas pegando los grannies a medida que vas trabajando y así el chaleco va tomando forma poco a poco. Precisamente el que sea tan repetitivo es lo que lo hace tan recomendable para hacerlo en exteriores.

Eso sí, no negaré que luego tener que rematar más de 200 hilos sueltos no es tan divertido, pero para ese punto ya querrás ponerte tu chaleco y no te importará… seguramente.

El chaleco tiene una caída muy bonita y tiene un aire retro pero si hay algo de lo sí que me puedo quejar es que es un demasiado recto, pero bueno, eso es según el gusto de cada quien y yo lo solucioné haciendo dos tiras largas para amarrar a la cintura y darle algo de forma y estructura.

 

Espero que les sean útiles estas ideas para el verano que todavía no acaba y que pongan en práctica alguna.

Creo que para este punto sobra decirlo (¡nunca!) pero cada uno de estos patrones deben ser bloqueados, lo siento si odian la idea de bloquear pero realmente es lo que le da la vida al proyecto que tienen ante sus manos, especialmente con fibras de algodón y con patrones de tantos calados como estos. De hecho pueden verlo claramente en la foto del proceso del Chal Eolande, donde se ve cómo se ve antes del bloqueo: doblado y retorcido, y luego cómo se ve más aplanado, con forma y con sus puntos claramente detallados.

¡Feliz crocheteo veraniego!

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